Cómo eliminar una reseña de Google (y cuándo no se puede)
En una frase
Tú no puedes borrar una reseña de tu ficha: solo Google, y solo si incumple sus políticas (falsa, de un competidor, ofensiva, con datos personales o fuera de tema) o si es ilegal. Se denuncia desde el Perfil de Empresa, Google tarda varios días en revisarla y, si la rechaza, puedes apelar una sola vez. Una crítica negativa real no se puede eliminar.
Google solo quita una reseña si incumple sus normas, y cada denuncia se apela una vez. El paso a paso, la vía legal en España y lo que no se puede borrar.
Por Álvaro · Lokkal
Te llega la notificación un martes por la noche. Una estrella, nombre que no te suena de nada, y un texto sobre un servicio que tú ni siquiera ofreces. Buscas en la agenda, en las facturas, en el WhatsApp. Nada: esa persona no ha sido cliente tuya nunca.
Lo primero que quieres es borrarla. Y lo primero que tienes que saber es que no puedes: en tu ficha de Google no hay ningún botón para eliminar una reseña. Solo Google la retira, y solo si incumple sus políticas o la ley. Esto es lo que funciona para conseguirlo, en qué orden, y cuándo no merece la pena ni intentarlo.
Qué reseñas retira Google y cuáles no
La regla de Google cabe en una frase de su propia ayuda: "No denuncies una reseña por no estar de acuerdo con ella o no gustarte". Google no entra en conflictos entre un negocio y su cliente. Revisa si la reseña rompe alguna de sus políticas de contenido, y nada más.
Estas son las que sí suele retirar:
- Falsas: de alguien que nunca fue cliente, publicadas desde varias cuentas o pagadas por un tercero.
- Conflicto de intereses: de un competidor, de un empleado o exempleado, de un familiar.
- Incentivadas: las que alguien escribió a cambio de un descuento o de un regalo, sea a favor o en contra.
- Ofensivas: insultos, acoso, odio, amenazas, y también las acusaciones sin fundamento de conductas ilegales o poco éticas.
- Con información personal: datos privados de alguien, como un teléfono, una dirección o información médica.
- Fuera de tema: política, quejas sobre otro negocio, publicidad, texto sin sentido o repetido.
Y esta es la que no retira nunca: la crítica negativa de un cliente real que cuenta su experiencia sin insultar. Aunque sea injusta, aunque exagere y aunque estés seguro de que miente sobre el tiempo de espera. Para Google eso es una opinión, y sus normas permiten expresamente las experiencias negativas contadas de forma respetuosa.
Conviene tenerlo claro antes de empezar, porque la mayoría de las reseñas que a un negocio le parecen "falsas" son de clientes reales que lo vivieron de otra manera. Y esas se gestionan respondiendo bien, no denunciando.
Cómo denunciar una reseña de Google, paso a paso
1. Identifica qué norma incumple, exactamente
Antes de tocar nada, decide en cuál de los motivos de arriba encaja la reseña. Uno solo, el más claro. Y reúne lo que lo demuestra: que no hay ninguna cita, factura ni reserva con ese nombre; que la cuenta publicó reseñas de una estrella a cinco negocios de tu sector el mismo día; que el texto habla de un servicio que no ofreces.
Lo que suele fallar: denunciar con el motivo genérico porque "algo habrá". Una denuncia mal encajada se rechaza, y ya has gastado parte de tus opciones.
2. Denúnciala desde tu Perfil de Empresa
Busca tu negocio en Google con la cuenta que gestiona la ficha, entra en las reseñas, pulsa los tres puntos junto a la que quieres denunciar y elige "Denunciar reseña". Selecciona el motivo y envía.
También puedes hacerlo desde la herramienta de gestión de reseñas de Google, que tiene una ventaja: desde ahí ves el estado de todas tus denuncias en un solo sitio.
Lo que suele fallar: pedir a amigos y familiares que la denuncien también. No es una votación. Google evalúa si la reseña incumple una política concreta, y una lluvia de denuncias desde cuentas relacionadas contigo no la convierte en falsa.
3. Espera y mira el estado
Google dice que la evaluación "suele tardar varios días", y no da un plazo más concreto. Verás que muchas webs prometen tres días o 48 horas: no hay ninguna fuente oficial detrás de esas cifras.
En la herramienta de gestión verás uno de estos estados:
- Decisión pendiente: todavía no la han revisado.
- Denuncia revisada: no hay infracción de las políticas: la han rechazado.
- Derivado: el caso ha pasado a otro equipo y la respuesta te llegará por correo.
4. Si la rechazan, apela, pero una sola vez
Desde la misma herramienta puedes apelar las reseñas que Google te marque como aptas, hasta diez por envío. Y aquí está el detalle que casi nadie cuenta: según la propia Google, solo tienes una oportunidad de apelar cada denuncia.
Así que la apelación no se escribe con prisa. Explica en dos o tres frases qué política incumple y por qué, con los hechos: "Esta persona no figura en nuestra agenda ni en nuestra facturación desde 2023; la cuenta publicó el mismo día reseñas de una estrella a otras cuatro clínicas de la zona". Sin adjetivos ni indignación. El que la revisa no te conoce y solo tiene lo que le escribes.
5. Si además es ilegal, usa el formulario legal
Cuando la reseña no solo incumple las normas sino que es ilegal, por ejemplo porque te acusa de un delito, publica datos personales de alguien o hay una resolución judicial de por medio, Google tiene una vía aparte: el formulario de retirada por motivos legales. Eliges Google Maps, fichas locales y reseñas, y el motivo (difamación, datos personales, resolución judicial u otros).
Un aviso: Google puede enviar una copia de tu solicitud a Lumen, una base de datos pública de peticiones de retirada. Si te preocupa que tu nombre aparezca asociado a la queja, tenlo en cuenta antes de enviarla.
Un ejemplo de principio a fin
Pongamos una clínica de fisioterapia de A Coruña que un lunes por la mañana recibe tres reseñas de una estrella en menos de una hora. Las tres cuentas son nuevas, sin foto y sin ninguna otra reseña, y dos de los textos hablan de un tratamiento que la clínica ni siquiera ofrece.
Lo primero no es Google, es la agenda. Ninguno de los tres nombres ha tenido nunca una cita. Lo segundo, los perfiles: dos de esas cuentas publicaron ese mismo día reseñas de una estrella a otras clínicas del barrio. Eso ya no es un cliente enfadado, es un patrón, y es justo lo que Google busca.
Con esos dos hechos se denuncian las tres por separado, cada una con el motivo de reseña falsa, y en cada una se deja una respuesta pública de una línea: "No consta ninguna visita con este nombre; si es un error nuestro, escríbenos a [email]". Nada más.
Si a la semana alguna sigue en "no hay infracción", la apelación se escribe con esos mismos dos hechos (sin cita en la agenda, tanda de reseñas a la competencia el mismo día) y sin una sola palabra de indignación. Y si siguen llegando en tanda, es exactamente el tipo de pico que Google dice detectar desde abril de 2026, y ante el que puede pausar las reseñas nuevas de la ficha mientras lo revisa.
Lo que no haría en ese caso: contestar en público acusando a la competencia, aunque lo tengas clarísimo. No tienes forma de probar quién está detrás, y esa respuesta no la lee quien escribió la reseña: la leen tus pacientes.
Si nada de eso funciona
Queda la Comunidad de ayuda de Google Business Profile. Abres un hilo, explicas el caso con capturas, y lo leen los Expertos de Producto: usuarios voluntarios, no empleados de Google, que a partir de cierto nivel tienen un canal directo con el personal de Google para trasladarle lo que ven en el foro.
Sirve sobre todo cuando el caso es muy claro y la apelación ya se ha rechazado, por ejemplo con una tanda de reseñas falsas el mismo día. Pero no hay plazo ni garantía. Úsalo como último recurso, no como atajo.
Y si la reseña te acusa de un delito o te está causando un daño que puedes cuantificar, ya no es un tema de Google: es un tema de abogado. La injuria y la calumnia son delitos en el Código Penal, y por ahí va la conversación con un profesional del derecho, no conmigo.
Lo que ha cambiado en 2026
Dos cambios que la mayoría de las guías que se ven en Google todavía no recogen.
La ley española ya habla de reseñas. La Ley 10/2025 de servicios de atención a la clientela, publicada en el BOE el 27 de diciembre de 2025, modificó la ley de consumidores en tres puntos que te afectan. Las reseñas tienen que referirse a compras o servicios de los 30 días anteriores. El negocio puede responder por el mismo canal. Y, lo importante, el negocio "estará facultado para solicitar la eliminación" de una reseña falsa o engañosa, siempre que acredite "de forma fehaciente" que su autor no compró ni usó el servicio.
Ojo con cómo se está contando esto. La ley te da derecho a pedir la retirada, no a retirarla, y la prueba te toca a ti. A día de hoy no he encontrado ningún canal específico de Google para España que la desarrolle, así que en la práctica sigue siendo el mismo proceso de arriba, solo que ahora puedes apoyar tu denuncia en un artículo de ley. Si tienes la prueba (la agenda, la facturación, el sistema de reservas), menciónalo en la denuncia y en la apelación.
Google ha endurecido la defensa contra las extorsiones. En abril de 2026 anunció que detecta antes las estafas de "págame y quito las reseñas de una estrella", y que cuando ve un pico de reseñas falsas en una ficha las retira, pausa las nuevas, avisa al dueño y muestra un aviso a los clientes explicando por qué. Solo en 2025 bloqueó o retiró más de 292 millones de reseñas. Si alguien te pide dinero por quitar reseñas que él mismo ha puesto, no pagues y repórtalo en el formulario de extorsión de Google.
Lo que no debes hacer nunca
Pagar a quien te garantiza borrar reseñas. Nadie puede garantizarlo, porque la decisión es de Google. En el mejor caso pagas por algo que podías hacer tú gratis desde tu ficha. En el peor, contratas a alguien que manipula reseñas, y eso puede acabar en restricciones sobre tu propio perfil y en la Ley de Competencia Desleal, que desde 2022 considera desleal encargar reseñas falsas o distorsionarlas.
Ofrecerle algo al cliente para que la quite. Un descuento a cambio de retirar una reseña negativa está prohibido por las normas de Google. Sí puedes resolverle el problema y, si queda contento, que él decida editarla. La diferencia es quién lo propone y a cambio de qué.
Contestar acusando en público. Aunque estés seguro de que es falsa. Una respuesta tranquila ("No encontramos ninguna visita con este nombre; si nos hemos equivocado, escríbenos a…") la leen los cincuenta clientes siguientes y te deja bien. Una acusación te deja peor que la propia reseña. Lo tengo explicado en cómo responder a una reseña negativa.
¿Y si la reseña la escribiste tú?
Pasa más de lo que parece, y buena parte de quien busca esto en Google en realidad quiere borrar una reseña suya. Si la reseña es tuya, sí puedes borrarla: en Google Maps, entra en tu perfil, ve a tus contribuciones y a las reseñas, pulsa los tres puntos junto a la que quieras y elige eliminar. También puedes editarla en lugar de borrarla. Lo que no puedes es publicarla de forma anónima: Google no lo permite.
La defensa que sí funciona
Haz la cuenta. Un negocio con 20 reseñas y un 4,8 que recibe una reseña falsa de una estrella baja a 4,6. El mismo negocio con 300 reseñas se queda en 4,8: la estrella falsa ni se nota.
Por eso, después de años viendo fichas de negocios locales, mi conclusión es que la mejor protección contra una reseña injusta no es borrarla. Es tener tantas reseñas reales y recientes que una mala se diluya sola. En los 474 restaurantes de A Coruña que analicé, el 5,4% de las reseñas son de una estrella de media. Van a llegar. La pregunta es cuántas reseñas buenas tienes alrededor cuando lleguen.
Denuncia lo que incumple las normas, con el motivo correcto y la apelación bien escrita. Y para todo lo demás, pide reseñas a tus clientes de forma sistemática: es lo que hago en el servicio de captación de reseñas, con peticiones a clientes reales y sin incentivos.
Si tienes una reseña concreta que crees que incumple las normas, mándamela y te digo si tiene recorrido antes de que gastes tu única apelación.

Escrito por
ÁlvaroFundador de Lokkal · Agencia de marketing online · A Coruña
11 años haciendo marketing digital para negocios locales. Certificado por Google Analytics, Google Ads, Semrush y Ahrefs. Trabajo directamente con cada cliente, sin intermediarios ni delegaciones.
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